Los términos KYC y KYB se utilizan en el ámbito financiero y empresarial para cumplir con las obligaciones legales y regulatorias aplicables.
KYC (Know Your Customer)
KYC, o "Conoce a tu cliente", es un proceso mediante el cual las empresas verifican la identidad de sus clientes individuales. Este procedimiento es esencial para prevenir actividades ilícitas como el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y el fraude. Las prácticas comunes en KYC incluyen la recopilación y verificación de información identificativa, como documentos oficiales y comprobantes de domicilio, con el fin de cumplir con la normativa aplicable. Este proceso permite a las organizaciones evaluar determinados riesgos regulatorios y cumplir con las obligaciones legales correspondientes.
KYB (Know Your Business)
KYB, o "Conoce a tu negocio", es un proceso similar al KYC, pero enfocado en la verificación de personas jurídicas (empresas) en lugar de individuos. Este procedimiento implica la validación de la existencia legal de una empresa, su estructura corporativa, los propietarios beneficiarios finales (UBOs) y la evaluación de posibles riesgos asociados. El objetivo del KYB es verificar la información corporativa relevante de las entidades con las que se establece una relación, conforme a la normativa aplicable.
Diferencias clave entre KYC y KYB
La principal diferencia entre KYC y KYB radica en el sujeto de verificación:
KYC: Se centra en la identificación y verificación de clientes individuales.
KYB: Se enfoca en la verificación de entidades comerciales, incluyendo la identificación de sus propietarios y la comprensión de su estructura y operaciones.
Ambos procesos son esenciales mitigar riesgos regulatorios y cumplir con las normativas aplicables en materia de prevención de delitos financieros.